"Tuvimos que sacrificar a la perra. La llevamos con su mantita. Al terminar, fui a coger la manta para llevarmela, pero la chica me dijo que podíamos dejársela... Nos la guardaban y cuando fueramos a recoger las cenizas nos la devolvían.
Enviaron la manta al crematorio con la perra sin avisarles de nada y al parecer ha terminado en la basura... Hemos perdido a la perra y su mantita y encima tengo que oír que no me obligaron a dejarla, que me la pude llevar..."